Usted puede marcar la diferencia allí donde se encuentra

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Estamos llamados a marcar la diferencia donde
quiera que nos encontremos
Fernando Alexis Jiménez

Marcar la diferencia. Una frase corta pero impactante. Léala de nuevo por favor. Ahora, ubicado frente a esas pocas palabras, pregúntese: ¿Estoy marcando la diferencia allí donde me desenvuelvo? ¿Qué tal en el primer círculo de influencia que usted tiene, su familia?¿Está impactando a su cónyuge con sus acciones o por el contrario, está minando la relación de pareja con su mal comportamiento?¿Está edificando hijos vencedores en medio de una sociedad en crisis? Y, ¡qué tal el lugar de trabajo! ¿Es usted de los mejores empleados o, por el contrario, el tipo de compañeros que todos quieren evitar?
            Plegarnos a la rutina, a lo que hace la mayoría, dejarnos arrastrar por lo que hacen todos sin pensar por qué o para qué, es un grave error. Puedo asegurarle que esas personas, al término de sus vidas, descubrirán que su existencia jamás tuvo propósito. Vivieron simplemente por vivir, en otras palabras, sobrevivieron.
           

¿Qué hacer cuando el liderazgo se rebela?

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El desánimo no puede llevarlo a pensar en renunciar
al ministerio cristiano

Fernando Alexis Jiménez
“¿Qué hacer?” Se preguntó una y otra vez el pastor de la Congregación el día en que un grupo de líderes irrumpió en su oficina para expresarle la seria inconformidad que les asistía ante la disminución progresiva de la asistencia, la que se reflejaba en una merma considerable de los ingresos y las posibilidades de vida de la iglesia.
            --Conforme van las cosas—se quejó el diácono administrativo—pronto no habrá ni siquiera para cancelar su salario--.
            --Llevamos dos meses de atraso en las facturas de servicios básicos. Lo más probable es que nos cortarán el suministro de agua y energía—argumentó la secretaria de la junta asesora.
            --Y sin luz ni agua, no vendrá ningún creyente, menos los que no conocen a Cristo—intervino la diaconisa más antigua.

¿Problemas familiares? Sométalos a Dios

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Permita que Dios tome control de sus momentos de crisis

Fernando Alexis Jiménez
La mujer que llamó a mi teléfono móvil estaba muy dolida. Hablaba doblegada por el llanto a través de la línea. Al otro lado se podía intuir, se encontraba una madre desesperada. “Mi hijo Luis es drogadicto. Su padre apenas se enteró. Yo lo sabía desde tiempo atrás, pero guardé prudencia. Hoy lo vio consumiendo marihuana en la habitación. Y lo echó de casa. ¿Qué hacer? A veces pienso morirme”, decía.
            Un caso más común de lo que usted imagina. Obedece a un ciclo. Los padres no educan bien a sus hijos, les generan inseguridad y, cuando se produce la reacción apenas natural con el paso del tiempo, muchos progenitores terminan dejando a la deriva a los chicos, bien sea adolescentes o jóvenes.

Saber decir las cosas, esencial en las relaciones interpersonales

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Jamás olvide que destruimos o edificamos a partir de lo que decimos

Fernando Alexis Jiménez
Lo dijo sin pensarlo. Rápido. Apenas despuntaba el día. Incluso reconoce que estaba recién levantado. Desde el cuarto de baño, mientras se afeitaba, le dijo a su esposa: “Mira donde dejas tus cosas, y no embolates las mías”. Se quejaba porque ella había colocado en otro sitio su crema de rasurar. Y esas ocho palabras desencadenaron una tormenta. Pasados seis meses, ella aún recordaba el incidente.

            Igual ocurrió con Antonio. Se consideraba un fracasado desde el nacimiento. Y cuando procuramos descubrir de dónde provenía esa equívoca convicción, me relató una escena de su adolescencia. Echó a perder un trabajo de dibujo cuando derramó un vinilo. Imprudencia. Un accidente. A todos nos puede ocurrir. El padre, sin embargo, se percató del error y le dijo: “No servirás nunca para nada”. Y esa frase, que lo hirió en lo más profundo, lo acompañó por años, hasta su juventud, cuando hablamos…

Grandes metas son posibles en el poder de Dios

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Fernando Alexis Jiménez
N
o hay nada más maravilloso que ser instrumentos en manos de Dios. De Su mano poderosa emprendemos grandes metas. Él es nuestro ayudador; sin embargo, como siervos del Reino debemos estar preparados para enfrentar oposición. ¿Qué hacer? En primer lugar, tener conciencia de que no nos vamos a dejar robar la bendición de Dios, y en segundo lugar, llevar todo lo que nos preocupa al Señor en oración. Él es quien nos asegura la victoria siempre y en todo momento.

Es importante que, cuando servimos a Dios, cuando hay grandes sueños en nuestro corazón, cuando estamos comprometidos con la extensión del Reino, tengamos en cuenta tres elementos esenciales: el primero, es que las grandes metas se logran cuando hay unidad (Nehemías 3:1-12); el segundo,  trabajar para Dios obliga que estemos preparados para enfrentar oposición (4:1-5), y el tercero, Dios nos asegura la victoria frente a quienes se oponen a la obra del Reino (vv. 6-23)
(C) Fernando Alexis Jiménez - Llàmenos (0057)317-4913705 - Escríbanos webestudiosbiblicos@gmail.com. Con la tecnología de Blogger.