Como hijos, Dios nos fortalece para seguir adelante

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Dios nos permite avanzar siempre, hacia la victoria

Fernando Alexis Jiménez
¿Error? Sí. Lo cometió de nuevo. Se dejó arrastrar por la ira. Reaccionó. Arrojó al suelo la taza con café. El líquido se derramó por el piso. Iba ganando espacio en dirección a la puerta de la calle. Él seguía furioso, acezando. Aun cuando se esforzaba, no salía de su estado. Si estuviera en sus manos, derribaba también la mesa. Lucía estaba en la cocina. Aterrada. Tenía en el regazo a su niño de diez años, que lloraba inquieto. “Cálmate, Rubén. Lo que te dije no es para tanto. Cálmate”, le insistía ella. Pasada una hora, estaba sumido en una profunda crisis. No quería pensar siquiera en volver a la iglesia. “Soy un caso perdido”, se repetía, arrepentido de reaccionar con furia.

Manténgase alerta ante los ataques del enemigo

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Es necesario mantenernos alerta ante los ataques
del enemigo

Fernando Alexis Jiménez
Orlando estaba disfrutando de una enorme jarra con limonada a orillas del mar pacífico, arrullado por el rumor de las olas y la fresca brisa que bañaba la playa, mientras que a cientos de kilómetros de distancia, un pirata informático dejaba sin un peso su cuenta bancaria.
La tarde era de ensueño. “Como cuando era niño y me escapaba a nadar en la bahía”, rememoró mientras su rostro dibujaba una plácida sonrisa. Ignoraba el ataque del que era víctima en esos instantes y que lo dejaría virtualmente en la ruina.
En la oscura oficina desde la cual estaba haciendo su trabajo, el asaltante no quitaba su mirada del monitor. El resplandor iluminaba su rostro dándole una tonalidad azulada. “Vamos… Funciona. No te vayas a caer. Apúrate”. Hablaba febrilmente, como si el sistema de banda ancha fuera un adolescente travieso que en cualquier momento pudiera dejarlo desconectado de la Internet.

Dios nos llama a experimentar una vida plena

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Dios permite que experimentemos una vida plena
Fernando Alexis Jiménez

¿Les conté alguna vez que en cierta ocasión casi me deja el avión por cuestión de segundos? Debía viajar a Bogotá, en Colombia, y por ese ir y venir con afanes, dejé los documentos. Me percaté del olvido estando en el aeropuerto. Sólo quedaba una hora para traerlos. Quien me acompaña se regresó a la oficina, atravesando raudo en el auto toda la ciudad.
Por mi parte, no hacía otra cosa que mirar el reloj. Los minutos transcurrían más rápido de lo que hubiera querido. El segundero le iba pisando los talones al minutero y pronto el espacio se iba agotando. Pronto estaba a las puertas de abordar, en el límite. La funcionaria de la aerolínea llamaba a embarcar.
Y justo cuando estaba llegando a la frontera de lo inevitable, llegó el mensajero con los documentos. ¡Pude registrarme y recibir los tiquetes! Llegué a la aeronave cuando estaban por cerrar la puerta.
¿Le ha ocurrido alguna vez? Probablemente. Creo que a todos nos ha ocurrido. El mayor problema es que andamos de aquí para allá, corriendo, sin darnos cuenta que poco a poco el tiempo transcurre y nada sacamos con el afán.
Hace siglos el autor sagrado compuso unas líneas que toman particular vigencia hoy: “En tu mano están mis tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.”(Salmo 31:15)
Dios tiene el control de absolutamente todo cuanto nos ocurre, y sabe qué nos conviene y qué no. Por ese motivo lo mejor que deberíamos hacer cada día, es someter en Sus poderosas manos nuestra vida, nuestros planes y nuestros proyectos; ligado a esa decisión, aprender a esperar en Dios. Esperar Su tiempo.
Otro elemento que debemos aplicar en nuestra existencia es vivir el presente; nos evita estar atados al pasado o morir pensando en lo que ocurrirá mañana.
Precisamente tengo en mis manos la cita de un libro que leí, en la cual el teólogo jesuita, Anthony de Mello, hace una muy buena reflexión que comparto con ustedes: “La inmensa mayoría de personas viven excesivamente en sus cabezas tienen en cuenta los pensamientos y fantasías que emergen en ella pero no son muy poco conscientes de la actividad de sus sentidos. Por esta forma de proceder, rara vez viven en el momento presente. Por esta forma de proceder rara vez viven en el momento presente. Casi siempre se sitúan en el pasado o en el futuro. En el pasado lamentando viejos errores, sintiéndose culpables de antiguos pecados, complaciéndose morosamente en triunfos pasados, recordando injurias que alguna persona les causó. O en el futuro, temiendo posibles calamidades y desgracias, anticipando futuras alegrías o soñando con acontecimientos venideros.”(Anthony de Mello. “Sadhana, un camino de oración”. Editorial “Sal Terrae”. 2006. España. Pg. 16)
Vivir el presente, el ahora, sin afanes, confiando en Dios. No seguir atados al ayer ni lo que vendrá. Sólo el Presente, pero en Dios, disfrutando cada instante. ¿Podríamos hacerlo? Estoy seguro que sí, y nos ahorraría dolores de cabeza. Basta con decidirnos a vivir el momento y dejar atrás las preocupaciones. El Dios de poder en el que hemos creído, desea ayudarnos.
Si no ha recibido a Jesucristo en su corazón, hoy es el día para que lo haga. Puedo asegurarle que no se arrepentirá. Prendidos de la mano de Jesucristo llegamos siempre a nuevos niveles de crecimiento personal y espiritual. Ábrale hoy las puertas de su corazón a Jesucristo. No se arrepentirá.
Léanos en www.mensajerodelapalabra.com y www.bosquejosparasermones.com

¿Problemas familiares? Sométalos a Dios

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Permita que Dios tome control de sus momentos de crisis

Fernando Alexis Jiménez
La mujer que llamó a mi teléfono móvil estaba muy dolida. Hablaba doblegada por el llanto a través de la línea. Al otro lado se podía intuir, se encontraba una madre desesperada. “Mi hijo Luis es drogadicto. Su padre apenas se enteró. Yo lo sabía desde tiempo atrás, pero guardé prudencia. Hoy lo vio consumiendo marihuana en la habitación. Y lo echó de casa. ¿Qué hacer? A veces pienso morirme”, decía.
            Un caso más común de lo que usted imagina. Obedece a un ciclo. Los padres no educan bien a sus hijos, les generan inseguridad y, cuando se produce la reacción apenas natural con el paso del tiempo, muchos progenitores terminan dejando a la deriva a los chicos, bien sea adolescentes o jóvenes.

La diferencia entre un perdedor y un vencedor

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Dios nos creó con las potencialidades de vencedores

Fernando Alexis Jiménez
La escena no pudo ser menos dramática. Ante el fastuoso palacio de Faraón estaba Jacob. Los años se evidenciaban en su rostro curtido y cruzado por arrugas, y por los pasos cortos que revelaban a un hombre cansado.
            Las Escrituras relatan ese momento y lo que significó para quienes lo escucharon: “Y José trajo a su padre Jacob, y lo presentó al faraón. Y Jacob bendijo a Faraón.  "¿Cuántos años tienes?" Faraón le preguntó. Jacob respondió: "He viajado por esta tierra durante 130 años duros. Pero mi vida ha sido corto en comparación con la vida de mis antepasados. "  Entonces Jacob bendijo a Faraón otra vez antes de salir de su corte.”(Génesis 47:7-10. NVI)

Nacimos para ser triunfadores a nivel personal y familiar

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En Dios somos más que vencedores

Fernando Alexis Jiménez
Perdedor o ganador. Dos palabras únicamente. Léalas con detenimiento. Ahora ubíquese en uno de los dos meridianos: ¿Es usted un perdedor o, por el contrario, un ganador? Nadie más que usted tiene la respuesta, pero al mismo tiempo, la responsabilidad por la condición en la que se encuentre.
            Piense por un instante en el enorme número de personas con las que usted interactúa diariamente. Su mente gira alrededor del fracaso; sus palabras hablan de derrota; sus pensamientos se inclinan a la frustración. ¿La razón? Desde lo más íntimo de su ser se prepararon para estar en el suelo, para nunca dar pasos de victoria. Son perdedores por naturaleza.

¿Es acertado el concepto que tenemos de éxito?

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Puede que nuestro concepto de éxito esté realmente equivocado...


por Charles F. Stanley
¿Qué es lo que hace que alguien sea un triunfador en la vida? ¿La riqueza, la educación, la notoriedad o la fama? A diferencia del medidor de éxito del mundo, el de Dios mide nuestra dependencia, y no nuestra fuerza. Él busca a quienes saben que son débiles e incapaces para alcanza cualquier cosa en la vida.

El apóstol Pablo sabía cómo vivir victoriosamente. Logró tanto durante su vida porque dependía de Cristo. Cuando se acercaba a la muerte, resumió su vida con estas palabras: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4.7, 8).

Dios nos permite llegar a nuevos niveles de éxito

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Un jovencito de 19 años, con fe, mostró que se puede llegar muy lejos...
Fernando Alexis Jiménez
Feliks Zemdegs logró  una hazaña. El producto de muchas horas de esfuerzo. Recuerda incluso que se acostaba muy tarde. “Lo intentaba una y otra vez”, relata. A sus 17 años se convirtió en el nuevo Campeón del Mundo en la resolución del Cubo de Rubik en la justa celebrada en Las Vegas, EE.UU.

Las fuerzas llegar muy lejos en la vida provienen de Dios

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Dios nos llama a conquistar el éxito
en todas las áreas

Fernando Alexis Jiménez
C
uando Ana Isabel Ospina cruzó la meta y batió su propio record de atletismo en cuestión de segundos, miró hacia las tribunas, agradeció con una sonrisa los aplausos de decenas de personas, y pensó que más de setenta años no eran un obstáculo para que siguiera siendo una triunfadora.

La mujer se convirtió en la penta-campeona más anciana del Valle del Cauca, en Colombia, pero en comparación con muchas personas más jóvenes, tiene la agilidad de una adolescente, las ilusiones y la alegría de una quinceañera y los sueños de un estudiante recién egresado de la secundaria.

Hay momentos en que piensa que renunciará a una carrera, cualquiera que sea. Las fuerzas se le escapan y ve muy distante el final de la competencia. Pero tiene claro que vencer implica esfuerzo y entiende que sólo lo logran, quienes no permiten que las circunstancias gobiernen su existencia.

Tres características de los triunfadores

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Con ayuda de Dios podemos emprender el
camino a la materialización de nuestros sueños

Fernando Alexis Jiménez
Las quedas palabras que escuchó aquel día la sustrajeron de los pensamientos que poblaban su mente. El tren se iba deteniendo en la estación de Calcuta y en medio de la multitud de hombres y mujeres que marchaban apresurados, sobresalió la frase implorando ayuda. “Tengo sed”, murmuraba un hombre viejo, muy delgado y harapiento, que permanecía sentado sobre la acera.

Se veía mal de salud. Nadie prestaba atención. Se dirigían de un lugar a otro, ajenos a su drama. Hacía un calor insoportable.

Ese incidente, pequeño y aislado en sus muchas ocupaciones como docente, transformaría la vida de Agnes Gonxha Bojaxhiu, a quien el mundo conocería como Madre Teresa.

Dios es nuestra fortaleza para vencer en la adversidad

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Dios nos lleva a la victoria en todas las circunstancias


Fernando Alexis Jiménez
E
l accidente ocurrió en el mejor momento de su carrera. Estaba en Austria cursando una especialización musical. El panorama se abría muy prometedor frente a sus ojos. La vida le sonreía. Sin embargo se rompió los tendones de la mano derecha. Algo grave para Ruth Marulanda, porque era pianista...

            En 1971 llegaron a su vida un fisioterapeuta invidente y una mujer surafricana que salió adelante como intérprete con tan solo dos dedos libres. Los demás no le servían. Ruth residía todavía en Austria. Semejantes casos de superación personal le llevaron a mirar las circunstancias desde una perspectiva diferente. Decidió a emprender el camino de nuevo, armada de una fe indeclinable.

Concebidos por Dios para ser triunfadores

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Dios nos creó para ser triunfadores...


Fernando Alexis Jiménez
C
uando a Reinaldo Ojeda los médicos debieron amputarle la pierna izquierda a los seis meses de edad, familiares y amigos meneaban la cabeza con pesar y, muchos en voz baja, se atrevían a decir: “Lástima que un bebé tan lindo perdiera su extremidad”. Pero apenas él creció y tomó conciencia de su discapacidad, pudo decir que  nunca extrañó su pierna, ni siquiera para jugar al fútbol.

No le preocupó jamás el qué dirán sino salir adelante. Hoy es una estrella en varios países gracias a su habilidad en el baile, modalidad en la que ha ganado varios concursos.
(C) Fernando Alexis Jiménez - Llàmenos (0057)317-4913705 - Escríbanos webestudiosbiblicos@gmail.com. Con la tecnología de Blogger.